Blogia

SANGREyLITERATURA

EL HIJO DEL DIABLO

EL HIJO DEL DIABLO

 -Padre, a mi esposa la visita el diablo.

-¿Qué dices, hijo?- preguntó el sacerdote para que le repitieran lo que ya había oído bien.

-Padre, hágale un exorcismo a mi esposa.

El padre ya no preguntó más y salió del confesionario para encontrarse con un adolescente al que le calculó no más de diecisiete años de edad. La casa, que al otro día por la mañana visitó el padre Román, era una más de aquellas construcciones pueblerinas de techo de tejas y amarillentas paredes. En su interior, postrada sobre un petate, Luciana, sus quince años y la esquizofrenia que en ella iniciaba, esperaban la llegada del diablo; y así se lo hizo saber al padre Román al decirle:

-Pensé que hoy no ibas a venir. 

Tan sólo verla, el padre Román supo lo que debía hacer, por ello pidió al adolescente marido que le ayudara a bañarla; y así fue, y lucía diferente Luciana cuando el padre, sin dejar de verla, ordenó al marido que fuera a la iglesia a rezar todos los padresnuestros que cupieran en dos horas. Nueve meses después nació Sebastián, a quien la gente dio en llamar el hijo del diablo, debido a que su madre decía que el diablo la había violado. Ocho meses después de la muerte de Luciana, su viudo se fue a rehacer su vida al país del norte. Seis años tenía Sebastián cuando se quedo sólo en el infierno de aquel pueblo, desde ese momento, tantas diabluras hizo el hijo del diablo, que fue dar más de una vez ante el comisario del pueblo; en la última de ellas, las preguntas fueron: ¿Tás bautizado? ¿Te confirmaron? ¿Ya hiciste tu primera comunión? Al quedar las preguntas sin respuestas, el hijo del diablo fue mandado a la iglesia a ver al padre Román. Allí, dijo en el confesionario:

-Padre, me mandó el comisario con usted. Soy el hijo del diablo.

El padre Román salió a ver al pequeño travieso y le dijo:  

-Así que tú eres el hijo del diablo. No te conocía.- Y en un intento para congraciarse con el niño, agrego: -Tú no le hagas caso a la gente. Mira, yo también soy pelirrojo, como tú, y no por eso soy el hijo del diablo.- Luego de que fue conciente de lo que había dicho, el padre Román quiso sonreír pero ya no pudo.  

El hijo del diablo, en cambio, después de ver que el cura era pelirrojo, pecoso y de dientes prominentes al igual que él, emitió una sonora carcajada que le devolvió el eco de la cúpula de la iglesia.

¿POR QUÉ?

¿POR QUÉ?

Si la luna te bajara.

¿Dónde diablos la guardabas?

Chava Flores 

-¿Por qué me haces esto, nena? ¿Por qué? ¿Por qué a mí, que te quiero tanto? En serio, nena, te quiero como nunca antes quise. Te quiero mucho, mami... Jamás, óyelo bien, ¡jamás me había pasado esto con ninguna mujer! ¡Jamás! ¿Sabes que sueño contigo... y que cuento los días que faltan para nuestras cita?  ¿Lo sabías?  ¿Te lo había dicho?  ¿No? Pues te lo digo: Sueño contigo y cuento los días que faltan para verte. Es verdad. ¿Recuerdas nuestra primera vez? ¿No? ¡Pues yo sí! Y como quieres que lo olvide... - hace una pausa para descansar, pues no espera más que mutismo de parte de ella. Después de seis rápidos ciclos de inspiración-espiración, reinicia su monólogo:

 -No me quisiera separar de ti, pero que quieres, la vida es así. Además, para que vengo, si no voy a poder estar contigo; no tiene caso. Luego nada más vengo a torturarme; como la vez en que te encontré con el bato aquél. Te reclamé. ¿Recuerdas? ¿Y qué fue lo que me dijiste? Qué a mí qué me importaba. Que no me metiera en tu vida. Y cuando estaba a punto de llorar, te reíste, me dijiste tonto, y me besaste... Ves, mami, como hemos estado en las buenas y en las malas... ¡Pero ahora me sales con esto!  ¡No me lo explico! ¿Estás enojada?  ¿Te hice algo? Que yo me acuerde, no, no te hice nada. O dime, ¿qué te hice?  Total, perdóname si algo te hice; ¡pero no me hagas esto! No te quedes callada, dime algo. ¡Regrésame a ver! Quiero ver tus ojos. Que me digan ellos si ya no me quieres. ¿Qué no ves que sufro? ¿Qué voy a hacer sin ti? Me muero, nena, me muero. ¿Por qué me haces esto? ¿Por qué? ¿Qué quieres que haga?  ¿Qué quieres que diga?  ¡Dime algo! ¡Háblame! ¿Qué quieres? ¿Quieres que grite que te quiero? ¡Te quierooo...!

-¡Ay!  ¡Ya cállate!  Me chocas.- La joven de pelo rubio, frunce los labios un instante, luego suaviza la voz y agrega: - Tá bien- y al decir esto, hace un movimiento convulso con la mano, la cual con los dedos extendidos se mueve de arriba a abajo.

-¿Lo mismo de siempre?- a sabiendas de cual será la contestación, la mano derecha del joven se dirige presurosa a la bolsa derecha del pantalón.

-¡Sí!  Pero para la otra te traes más lana. Es la última vez que te cobro lo mismo. Mira que ya le subieron al cuarto y al condón.

El Quijote y otras puterías (Tercera de nueve partes)

El Quijote y otras puterías (Tercera de nueve partes)

En la época del rey Alfonso X (a) El Sabio (1221-1284), no existían más que biblias en latín, por lo que el rey al traducir los escritos hebreos al castellano, contribuyó a la difusión de los preceptos bíblicos de que el hombre tiene su media naranja sólo en una mujer y viceversa; tal y como se lee en su General e Grand Estoria, capitulo IIII: Andados seys dias de quando el mundo fuera criado fue (h)fecha la mugier... metio suenno en el  Paraíso e adormenciol  (a Adán); et (y) el durmiendo tomol una delas costiellas, e enchio de carne el logar donde la tomara, e fizo de aquella costiella la mugier(...) et Adam quando la uio dixo: “¡O este huesso agora era de los mios huesos e carne dela mi carne!(...) et dixo así Adam como prophetando:  “Por esta dexara ell omne el padre et la madre, e se llegara a su mugier e seran dos en vna carne” (sic).  

 

Claro que el rey no podía saber que a futuro tendríamos los contratos de convivencia con los que lesbianas y gays pueden “casi” casarse en México; o que en su España querida, después de seguir el ejemplo de Dinamarca, Holanda, Bélgica y otros países europeos se celebrarían matrimonios de hombres con hombres y mujeres con mujeres. Tampoco podría saber el rey, que un futuro rey de España se casaría en el siglo XXI con Letizia, que aparte de plebeya era divorciada, o que en Europa, y en todo el mundo, existen muchos matrimonios de facto o un uniones libres, arrejuntamientos o sólo civilazos (casamientos sólo por el civil), o bien que existe matrimonios que planean no tener hijos, o se separan o divorcian sin esperar a que la muerte los separe, pues en el Título VI, Ley II del Setenario o Livro de las septe partidas el rey escribió: Amar debe el rey a la reina su mugier por tres razones: la primera porque él et ella por casamiento segunt nuestra ley son como una cosa, de manera que se non pueden partir sinon por muerte(…) La segunda porque ella solamiente debe ser segunt derecho su compaña en los sabores et (y) en los placeres, et otrosi (también) ella ha de seer su aparcera en los pesares et en los cuidados; la tercera para dejar descendencia, pues sin herederos peligraban los reinos, por ello, era menester tener hijos, no importa sin estos eran fuera del matrimonio, aunque claro, también se debía dejar a la amante o concubina si era estéril: Si por aventura acaeciese que el rey oviese otra mugier que non fuese de bendecion, lo que veemos que non es guisado nin deve seer segunt mandamiento de nuestra ley, pero si fuese, dezimos que deve seer guardada por onra del rey, ca (pues) ninguno non deve yacer con ella nin levarla nin sosacarla por casamiento nin en otra manera. Y hay de aquél que se atreviera a sanchar al rey, pues para curarse en salud, el rey dispuso en la Ley I, del Título III del Espéculo lo referente a las penas a que se harían acreedores aquellos que intentaran bajarle la novia al rey: la confiscación de la mitad de los bienes, la prisión, el destierro, la enucleación ocular o la muerte del sancho. 

 

Sí, siempre ha sido así: la justicia divina y la justicia de los hombres no se aplica a los poderosos: el rey podía tener amantes, fornicar, codiciar a la mujer del prójimo, abandonar mujeres, tener bastardos o hijos de puta como les dice Alfonso Martínez de Toledo (a) arcipreste de Talavera en el  Corbacho.

 

     Casorio a la antigüita.   Cuando Cervantes moldeaba a su quijotesco personaje debió de tener presente al  arcipreste de Hita¸pero no al clérigo libertino sino al que dice: quáles armas se debe armar todo xristiano para vencer el diablo, el mundo e la carne.  Las reflexiones morales del arcipreste de Hita contenidas en las estrofas englobadas bajo el anterior título, son parte de la poesía vedada a quienes buscan en del arcipreste de Hita las similitudes con los clérigos tabernarios, seductores y fornicadores de Boccaccio.  Él sugiere a los cristianos sobrar (desechar) la grand soberbia , diser mucha omildat (humildad). Todo dentro de una simbología de armas y armaduras, más propia de caballeros andantes:   De todos buenos desseos e todo bienobrar/  (h)fagamos asta de lanza e non queramos canssar.  

 

Para vencer a la carne y las enfermedades venéreas nada cómo la fidelidad de la vida en matrimonio bendecido por Dios, tal es la recomendación del arcipreste de Hita hace para lograr vencer a la lujuria en los siguientes versos, los cuales debió leer  más de una vez Cervantes, pues de ahí tomó el nombre para el caballero de la triste figura: Quixotes e cañilleras (musleras y canilleras) de santo sacramento, / que Dios fiz´ (hizo) en paraíso matrimonio, casamiento. / Cassar los pobres menguados, dar a bever al sediento, / Ansí contra la luxuria avremos (tendremos) vencimiento.

 

     Al  santo sacramento del matrimonio  se acudía vestido con los implementos que protegen los muslos y las piernas (quijotes y canilleras) de los jinetes.; el novio llegaba a caballo a la iglesia.  El casamiento calmaba la sed del sediento de placer sexual,  y evitaba  el desear la mujer del prójimo.  Pero Cervantes va más allá en el idealismo y decide mantener célibe y casto a Don Quijote, el que  logra vencer al  diablo y al mundo sin probar la carne ni codearse con putas. Un cura andante, que se enamora de una Dulcinea idealizada al máximo aún a pesar de ser una mujer campesina. El celibato del Quijote es voluntario y es roto sólo por un amor platónico, puro e inocente y en el que la mujer amada ni siquiera lo sabe, pero que al saberlo reacciona enojada, sorprendida y risueña, pero nunca sintiéndose deshonrada por despertar ese amor tan puro. El Quijote no se casa; no besa ni abraza; tampoco fornica ni hace el amor; y muere, casto y puro y sin haber convivido con la putería o no haberla visto, aunque quizá Cervantes si hubiese caminado por la calle de los Bodegones, la zona roja de Alcana de Henares, patria chica de Cervantes y el arcipreste de Hita. En esa calle, dice el Sancho del Quijote apócrifo de Avellaneda: me parece haberla visto (a la mujer que el falso Quijote confunde con la reina Cenobia) en Alcalá de Henares, en la calle de los Bodegones, y se ha de llamar Bárbara la de la cuchillada. La puta confundida con una reina debe su apodo a que un amante joven, que primero la sedujo y luego le exigió el dinero prontamente con el cuchillo: (…) comenzó a darme prisa por el dinero. Acompañando cada palabra injuriosa que me decía con un pique en estas pecadoras nalgas.

El Quijote y otras puterías (Segunda de nueve partes)

El Quijote y otras puterías (Segunda de nueve partes)

Desde sus orígenes, las palabras puto y puta, parecen haber tenido una condición de malas palabras, tanta, que hubo de pasar varios años antes de que del léxico popular pasaran al papel impreso. 

Un latigazo contra el buen amor.Juan Ruiz (a) Arcipreste de Hita (1283 ó 1290 a  ¿1350), aunque no se atrevió a usar dichas palabras en su Libro del buen amor, quizá en un intento por librarse de la censura y moralina clerical, escribió sobre personajes femeninos que bien pueden considerarse de cascos ligeros; así tenemos en su obra poética una profusión de trotaconventos, serracenas, doñas, que lograron seducir a un cura que en sus versos aparece. Al ser toda obra autobiográfica, es fácil pensar que ese clérigo no era otro que el mismísimo arcipreste de Hita, sobre todo al leer: E yo, poroque  so ome, como otro, pecador,/ Ove de las mugeres a veces grand amor.(76) Como descargo de haber roto el celibato, se justifica al hacernos saber que es lo que mueve al mundo a parte de los dólares: El mondo por dos cosas trabaja, la primera, / por aver (tener) mantenencia, la otra cosa era / por aver juntamiento con (h)fenbra placetera. Claro que para tener placer con las mujeres el arcipreste de Hita recurrió a las alcahuetas, y aunque en la literatura posterior es común el empleo de puta vieja como sinónimo de alcahueta, el arcipreste de Hita la hizo brillar por su ausencia cuando trovó SOBRE DE LOS NOMBRES DE LAS ALCAGUETAS: Canpana (campanear: vigilar en el argot actual), taravilla (que le grita a las mujeres), alcagueta sin porra (cara),   / xaquima( cuerda para escapar), / adalid ni guya (guía: lleva a las mujeres) ni Andorra (callejera) / nunca le digas trotera, aunque por ti corra / creo,  que  si esto lo guardares, la tal vieja te acorra (socorra). (926) El arcipreste de Hita nunca le dijo puta vieja, pues cuidó la palabra en extremo, pero aún con ello El libro en cuestión fue considerado por muchos como una obra maldita, obscena y contraria al buen amor que pregona; por ello, otro clérigo, también arcipreste, pero de Talavera, Alfonso Martínez de Toledo (1398-1470), escribió su contestación en prosa, de hecho, en el primer libro escrito en prosa de la lengua castellana que no trata sobre temas históricos, legales o religiosos, y por eso se le considera el antecedente directo de las subsecuentes novelas. Y fue una contestación tan categórica, en la que fustigaba los malos amores y los malos amantes, que el vulgo le cambió el nombre, porque en lugar de ser conocida como pidió el arcipreste de Talavera: syn bautismo sea por nombre llamado (el libro) Arcipreste de Talavera, se le conoció y conoce con el nombre que “El Corbacho”, que significa látigo. Es una obra excepcional, sin equivalente en ningún otro idioma, en ella, su autor retoma el habla del vulgo, quizá porque a él estaba dirigida, para prevenir a las mujeres de no usar minifalda al mas puro estilo panista: (H)Fija de puta, marica, estiende bien esa falda; a las vezes (h)fazen, como por yerro, que alzan la falda para mostrar el pie o algund poco de la pierna. Y si a esto se le agrega que las de oficio de alcahuetas, (h)fechizeras e adivinadoras por (h)fezer perder las otras como ellas, y si estas a su vez no usan métodos anticonceptivos, pues: cuantas preñadas fazen mover por la vergüenza del mundo, asi casadas, viudas, monjas e aún desposadas, y vienen al mundo niños no deseados, los que antiguamente eran discriminados por la iglesia, la justicia y la sociedad: los (h)fijos ávidos de fornicación e dan(ñ)ado coito, abortivos, y en derecho espurios llamados, en romance bastardos, en comun  vulgar y en mala costumbre del maldesir y (h)fablar: (h)fijos de mala puta.  

Y cómo sucede hasta la fecha en esos ambientes de putas, putos, putañeros e hijos de puta, las peleas son comunes: Fulana e fulano me han deshonrado en plaza, llamándome puta amigada? Dijome puta casad(…). ¿Y de quién?(vienen los insultos) De una puta bellaca. También puede haber peleas cuando la alcahueta traiciona y entonces sale luego su marido o su parienta de la otra mujer(…) o él mata o le matan, o el (h)fiere o le fieren, que todo es dapno (daño) así dar como recebir. Y esas peleas entre putas o entre carnudos y marcornadores originan gritos: Juanilla, ve al cirujano, dile que venga; corre ayna (anda); puta, (h)fija de puta. Marica, daca una camisa delgada, que se le va toda la sangre. Con lo que la palabra puta va adquiriendo una connotación más propia de una exclamación más grosera que insultante; como el “puta que reparió” de los calentados y el ¡Uta! que usamos tantos mexicanos, que están en el mismo encuadre lingüístico que el hideputa que usa Cervantes, y que en el segundo tomo, capítulo 13, él se encarga de explicarnos porque debe ser tomado como una expresión de asombro al contarnos que ante la descripción que Sancho hacía de su hija al caballero del bosque, el escudero de este suelta un hideputa, puta, lo que origina el enojo de Sancho:

-Ni ella es puta, ni lo fue su madre, ni lo será ninguna de las dos, Dios queriendo, mientras yo viviere…

-Oh que mal entiende vuesa merced… y aquello que parece vituperio, en aquel término es alabanza notable…

Total que para terminar con la discusión, el escudero ofrece vino a Sancho, quien al primer sorbo, exclama:

-Oh hideputa, bellaco, y cómo es católico!    (…)confieso que conozco que no es deshonra llamar hijo de puta a nadie; cuando se cae debajo del entendimiento de alabarle.

El Quijote y otras puterías (Primera de nueve partes)

El Quijote y otras puterías (Primera de nueve partes)

La raíz etimológica de las palabras puto y puta, aún es discutida por los filólogos, quienes creen deriva de las voces latinas putor (hedor), putus (muchacho) o pŭtāre (podar), o bien, del griego budza (sapiencia). 

El muchacho jediondoLa primera raíz etimológica, putor, está acorde con antiguas y actuales posturas religiosas de tratar al homosexual y a la prostituta como a un apestado del que hay que alejarse; aunque claro, de quiénes debería alejarse la iglesia católica y otras, es de los curas y pastores pederastas o violadores, y no sólo cambiarlos de parroquia o de país para protegerlos. Ésta raíz, putor, también recuerda a la expresión: ¡Puta que reparió!, que en la región de la Tierra caliente, suele exclamarse cuando un hedor, corporal o no, hiere la nariz de quién lo huele. Sin embargo, el análisis literario-histórico del empleo del putor con una connotación putañera, no parece sustentarse, pues cuando se le busca en los versos del primer poeta en lengua castellana de nombre conocido, Gonzalo de Berceo (1195-1264), en estos, aparece siempre en su acepción de hedor: “Façie pudir la casa peor que mal venino” (Hacía heder la casa peor que mal veneno). “Que non sentien del cuerpo un punto de putor” (Que no sentían en el cuerpo un punto de hedor).  No, la voz puto, no deriva del latín putor, y es más antigua. ¿Pero qué tan antigua? En el siglo I a.C; Publio Virgilio Marón, se dedicó a cantar sus versos al campo y a los pastores (poesía bucólica). Uno de cuyos versos dice: “Disperam, nisi me perdidit iste putus; sin autem preacepta me vetant dicere; sane non dicam, sed me perdidit iste puer.” (Me retiraré, sino me perderá este puto; si el auténtico precepto me prohíben decir, entonces diré: seré perdido por este jovenzuelo.) Ésta segunda raíz etimológica, putus, es más… ¿poética, romántica?, pues lleva a pensar en el “Muchacho persa”, novela histórica en la que su autora, Mary Renault, muy conciente del vocablo putus y su equivalencia con muchacho, lo utilizó para titular a su novela en la que recrea el triángulo pasional que se dio entre el eunuco Bagoas, el general macedonio Hefaistion y Alejandro Magno. En lo que respecta a la obra máxima del siglo de oro español, el Quijote, en el capítulo 63 del segundo tomo se lee cómo un bello muchacho estuvo a punto de ser atacado por la retaguardia: “…lo decían por don Gaspar Gregorio, cuya belleza se deja atrás las mayores que encarecer se pueden. Turbéme, considerando el peligro que don Gregorio corría, porque entre aquellos bárbaros turcos en más se tiene y estima un mochacho o mancebo que una mujer, por bellísima que sea.” Cervantes pone éstas palabras en boca de Ana, la que junto con Gaspar Gregorio, para evitar ser agredidos sexualmente, usan ropajes contarios a su sexo, así, ella se viste de hombre, y Gaspar Gregorio lo hace de mujer, para evitar ser atacado sexualmente por los turcos o moros, en lo que parece ser la aportación de Cervantes a la leyenda negra de los árabes cómo propensos a la mayatía o mayatez.  Extrañamente, Cervantes, que retrata a toda clase de gente, oficios y comportamientos, pasa de largo ante una actividad muy común en su tiempo. No existen putos, putas o putañeros entre los personajes de su obra maestra. ¿Acaso fue algo dejado de lado por Cervantes de manera voluntaria? Y ¿por qué?  

La sabionda que poda.No hay duda, puto se deriva de putus. Sin embargo, ¿puta es el femenino de puto o tuvo un origen diferente? ¿Romano o griego? Al inicio de la primavera en Roma eran podados árboles y plantas por las mujeres que se encomendaban a la diosa Puta para tener fertilidad; el ritual exigía que con las ramas fueran azotadas las mujeres por el marido antes de hacer el amor. Luego vino el degenere: las mujeres hacían el amor con más de uno, y los hombres torcían (tirso) las ramas ya deshojadas cómo comprobación de haber estado con las putas. Terminó entonces la adoración de la diosa Puta y comenzó la de Bacus en sus bacanales. Mientras que en Grecia, la homosexualidad masculina y femenina rodeó a filósofos y poetas. No todas las que rodearon a Safo se convirtieron en poetisas o lesbianas, algunas sólo lograron ser hetairas (del griego hetair: acompañar), las cuales amenizaban reuniones, fiestas y orgías, pues tocaban la lira, bailaban, recitaban, y algunas también fornicaban con sus “acompañantes”. Esas eran las sabias o budzas, las que se transformaron en putas en el latín vulgar.

AQUELLOS TIEMPOS

AQUELLOS TIEMPOS

 

ENTREVISTA APARECIDA EN EL PERIÓDICO "EL SUR" DE ACAPULCO, GRO; EL DÍA 12 DE JULIO DEL 2005

Atiende el programa Telemedicina Anáhuac las regiones de alta marginación en Guerrero

 El coordinador en el estado de dicho programa, el pediatra guerrrerense Ricardo Aguirre Bahena, destaca el uso que se hace de nuevas tecnologías para poder atender las demandas sanitarias de diversos pueblos

 Por: Héctor Manuel Rodríguez 

La atención a distancia y consultas vía satelital de pacientes en zonas de alta marginación en Guerrero, es el concepto con el que opera el programa Telemedicina Anáhuac desde 2000 en el estado con dos unidades equipadas con un avanzado equipo técnico y médico, aseveró el coordinador estatal de dicho programa en el estado, Ricardo Aguirre Bahena, quien se incorporó hace más de un año al mismo.

El médico pediatra dio a conocer los detalles de la forma en que dicho programa opera en el estado desde 2000, apoyado por la Fundación Anáhuac y la Fundación Altius, con un total de cuatro unidades: dos para Guerrero, una en poblaciones de Oaxaca y otra más en poblaciones de Michoacán.

Aguirre Bahena, de visita en este diario, dijo que cada una de estas unidades cuenta con un teleconsultorio y antena satelital, con la que trasmiten en vivo la señal a varias sedes virtuales en el país, que en el caso de Guerrero, está localizada en Acapulco en el Centro Integral de Desarrollo Comunitario (Cideco) en La Venta, a la salida del puerto.

El médico destacó que la importancia de aplicar este programa en Guerrero es que se atiende a las zonas de alta marginación como son poblaciones de la Costa Chica, Costa Grande y Tierra Caliente, que por su geografía son de difícil acceso para servicios de salud.

“En cada una de estas unidades, que se tratan de camionetas todo terreno equipadas, se encuentra un médico pasante y un especialista en sistemas de telecomunicaciones, quien se encarga de enviar la señal vía satélite para que un especialista médico pueda hacer una revisión y diagnóstico a distancia”.

Aguirre Bahena resaltó que otro de los beneficios del programa es la prevención de enfermedades y conservación de la salud, al igual que pláticas a las comunidades sobre alguna enfermedad o padecimiento específico, todo esto mediante videoconferencias.

Catástrofes naturales, punto de partida del programa Cideco

El médico comentó que el antecedente directo del programa Telemedicina Anáhuac es el programa de los Centros Integrales de Desarrollo Comunitario (Cideco), surgido luego del terremoto en la ciudad de México en 1985 y que dotó de viviendas a numerosas familias con su primer centro construido en Lerma, estado de México.

“El concepto de Cideco surgió a iniciativa del entonces rector de la Universidad Anáhuac, Marcial Maciel y el prior de los Legionarios de Cristo para lo que se formó la Fundación Interamericana Anáhuac con el apoyo de egresados y asociaciones civiles”.

Aguirre Bahena destacó que el Cideco en Lerma consistió en dotar de viviendas de interés social a 250 familias damnificadas tras el temblor de 1985, la que incluye escuelas desde nivel primaria hasta preparatoria, un pequeño dispensario médico y una capilla.

Esto fue lo que motivó para que luego de la catástrofe del huracán Paulina en Acapulco en 1997, se ubicara aquí el Cideco en La Venta, al que se le nombró Unidad Habitacional Plácido Domingo.

“Dicho centro además de contar con servicios educativos tiene un eficiente servicio médico en el Hospital Nuestra Señora de la Piedad, que ha servido como centro de atención satelital a las cuatro unidades móviles del programa Telemedicina Anáhuac”, anotó.

La tecnología al servicio de las comunidades marginadas 

El coordinador estatal de Telemedicina Anáhuac destacó el apoyo que la tecnología avanzada ha representado para dicho programa.

“Cada una de estas unidades cuenta con una concha satelital que las convierte en consultorios móviles en los que se atienden pacientes (desde niños hasta adultos), que necesitan que los vean ya sea un pediatra, un médico internista o una ginecóloga”.

Por cada unidad (en las que se dan cerca de 50 consultas por día), existe un médico, y un ingeniero en sistemas o telecomunicaciones.

“Dicho médico lo que hace es enviar al centro Cideco un expediente virtual al médico especialista, quien al leer el expediente puede dar un diagnóstico aproximado”.

Aguirre Bahena detalló que cuando al especialista le surgen dudas sobre el paciente, entonces el médico encargado de la unidad puede hacer uso del equipo avanzado (ultrasonido, estetoscopio digitalizado) para dar un diagnóstico más acertado, como si se encontrara directamente con el paciente.

“Entonces, al contar con una interacción directa entre especialista y paciente (que tienen contacto visual y de diálogo simultáneo), se puede dar incluso una exploración del paciente a distancia, por parte del especialista, mediante la ayuda del médico de la unidad móvil, con la posibilidad de hacer electrocardiografía o ultrasonografía”.

Finalmente, después de todo ese proceso de revisión del paciente, el médico ve la forma de resolver el problema si se puede, o en su caso canalizarlo al especialista que se requiera. “Entonces, utilizando una metáfora, nosotros llevamos la montaña a quien no pueden venir a la montaña”.

De la labor altruista de dicho programa

El pediatra señaló que todo este equipo humano que integra el programa Telemedicina Anáhuac, aunque pertenece a una organización católica “no limitamos nuestro servicios a gente católica, pues atendemos a personas de cualquier otra religión o de cualquier preferencia política o sexual”.

Sin embargo, Aguirre Bahena anfatizó que dichos servicios sí están enfocados a zonas específicas de Guerrero, que son las de alta marginación como Costa Chica, Tierra Caliente y lugares de la Costa Grande.

“Pertenecemos a la Fundación Altius y a la Fundación Anáhuac, teniendo también intereses sociales en los estados de Oaxaca, Jalisco, Michoacán, el estado de México y Guerrero”.

Valoró que la Fundación Altius se caracteriza por impulsar los valores cristianos y humanos que formen integralmente una persona, “valores como el amor al prójimo, justicia, dignidad humana, libertad, paciencia, respeto, solidaridad, mientras que sus obras se caracterizan por tener un impacto social”.

Actualmente existen en total tres Cideco en el país: el pionero que está en Lerma, en el estado de México, seguido del de Acapulco, Mérida y uno en El Salvador, que tienen como característica general atender las respectivas regiones de alta marginación, que incluyen viviendas, clínicas, centros educativos, centros de capacitación.

Las zonas de alta marginación en el estado

Aguirre Bahena dijo que de Acapulco salen dos unidades hacia la Costa Chica, una de las regiones que el INEGI señala como de alta marginación, además de la Costa Grande, La Montaña, Filo Mayor y Tierra Caliente, región de la que en breve se pretende atender por parte del programa Telemedicina Anáhuac.

“Son lugares de extrema marginación, en los que en muchas ocasiones tenemos que buscar el permiso de autoridades y de la misma población quienes se muestran recelosos hacia este tipo de ayuda”, agregó.

Tras 15 meses de participar en este programa como coordinador estatal de las visitas que hacen las cuatro unidades móviles, Aguirre Bahena muestra su preocupación por el poco acceso que poblaciones de la Costa Chica y Tierra Caliente tienen a servicios de salud.

–¿Qué opinas de que asociaciones civiles de alguna forma venga a resolver la labor que las autoridades de salud no logran cubrir?

–Pienso que es una labor loable, que no debería ser, para que los esfuerzos de organizaciones como las nuestras estuvieran encaminadas a otras cosas. Lo ideal sería que el engranaje de una maquinaria administrativa del gobierno funcionara bien.

Por último, Aguirre Bahena destacó que su próximo punto de de atención será precisamente el de Tierra Caliente, que debido a lo complicado de su geografía es de difícil acceso.

PRIMER AMOR

PRIMER AMOR

-Papá, Lolita ya tiene novio.

-No es cierto, papá.

-¡Sí es cierto!

-Mejor se me callan los dos; que tanto una está muy chica para tener novio, como el otro también esta muy chico para ser el clásico cuñado celoso- dijo salomónicamente el padre. 

El padre olvidó la información proporcionada a los cinco minutos; el hermano siguió sospechando que su hermana tenia novio, y acaso olvidó el asunto cuando tuvo que concentrase para hacer más puntos en el Nintendo; y sólo para la pequeña Lolita el asunto adquirió proporciones descomunales cuando su secreto estuvo a punto de ser descubierto. Precaución y Secreto eran las palabras clave. Debía tener precaución de que su hermano no descubriera las cartas que ella escribía para su amado. Su amor era un secreto de ellos y sólo para ellos, y debían tener la precaución de no contárselo a nadie. Por otro lado, también debía tomar mas precauciones para no embarazarse ahora que ella ya menstruaba. Cuando se lo dijo a su novio, él estuvo de acuerdo en todo, y como ella pensó en lo lindo que era su novio, le dio un beso. Así de hermoso era aquel amor. 

Entre besos, caricias y arrumacos se fueron los días y llegó el mes más romántico, diciembre, y en ese mes, aunque fueron precavidos y guardaron su secreto, su hermano pareció sospechar algo; fue en la navidad de ese año, cuando dijo a grandes gritos al novio de Lolita:

 -¡Abuelo, a mí también dame dulces!

EL INGENIOSO MONJE

EL INGENIOSO MONJE

     I.-El invitado de hoy, ¡hoy! ¡hoy!   Juan Ruiz, Jhoan Rruys, Juan Rruis, Johan Ruyz,  Joan Roís (a) Arcipreste de Hita (1283 ó 1290 a  ¿1350?). Como toda obra literaria es autobiográfica, los interesados en develar la vida de J.R. han tenido que leerlo y releerlo; tarea difícil, pues escribió -a la usanza medieval-  en español (+++), portugués (++) y latín (+).     "...Yo Johan Ruyz, el sobredicho arcipreste de Fita... Tu, señor e Dios mío... me dé la su gracia e me quiera alunbrar... que pueda fazer Libro de Buen Amor... fablarvos he por trobas e por cuento rimado... ssy puntarme (leerme) sopieres, siempre me avrás en miente". En un lugar de la España de cuyo nombre suelo acordarme, en  Alcalá de Henares dice el arcipreste  nace:  ...mucho vos saluda uno que es de Alcalá.  La antigua Complutum de los romanos fue el lugar del nacimiento de Juan Ruiz arcipreste de Hita y del hidalgo Miguel de Cervantes Saavedra.

  II.-¿1728 estrofas?  De las copias que del original -de J.R.- hicieron  tres escribanos, se nutren todas las ediciones posteriores; éstas coinciden en el número de estrofas y divergen en su ortografía. Se deduce que eran muchas más las estrofas originales, pues es sabido, que ya su primer editor suprimió algunas (¿cuántas?); siendo probable que la moralina  clerical haya hecho lo propio. Pero bueno, el arcipreste lo permitió, y aún lo sugirió cuando escribió: "E con tanto faré punto a mi librete; más non le cerraré... Qualquier ome, que l´oya, sy bien trovar sopiere ,  puede más añedir e enmendar si quisiere". La comunión escritor-lector que logra el Arcipreste de Hita ha llegado a tal grado, que las interpretaciones y malas interpretaciones han sido varias y variadas: Y van desde los que lo consideran el más grande de toda la literatura medieval española-equiparándolo a Dante-, hasta los que lo consideran recopilador de la juglaría castellana (verso cantado y pícaro), clérigo libertino, etc. ¿Tiene culpan el arcipreste? ¡vengan los enxienplos ¡   E yo, poroque  so ome, como otro, pecador,/ Ove de las mugeres a veces grand amor/ Provar ome las cosas non es por ende peor,/ E saber bien e mal, e usar lo mejor.

     III.- Casorio a la antigüita.   Cuando Cervantes moldeaba a su quijotesco personaje debió de tener presente al  arcipreste, su paisano, pero no al clérigo libertino sino al que dice: quáles armas se debe armar todo xristiano para vencer el diablo, el mundo e la carne.  Las reflexiones morales del arcipreste contenidas en las estrofas englobadas bajo el anterior título, son parte de la poesía vedada a quienes buscan en del arcipreste las similitudes con los clérigos de Boccaccio.  El arcipreste sugiere a los cristianos sobrar (desechar) la grand soberbia , diser mucha omildat (humildad). Todo dentro de una simbología de armas y armaduras, más propia de caballeros andantes:   De todos buenos desseos e todo bienobrar/  (h)fagamos asta de lanza e non queramos canssar.  Más de 250 años antes que Don Quijote recomendara mesura al comer, el arcipreste  nos dice: "Grand pecado es la gula, puede a muchos matar/ Abstinencia e ayuno puédelo de nos quitar/ con spíritu de ciencia sabiendo mesura catar".   Hasta aquí en concordancia con el andar del Quixote, hasta que Cervantes, le tomo la palabra al arcipreste y, en el entendido que se creía buen trovador, decidiera añedir e enmendar la recomendación que el arcipreste hace para lograr vencer a la lujuria: 

Quixotes e cañilleras (musleras y canilleras) de santo sacramento,

que Dios fiz´ (hizo) en paraíso matrimonio, casamiento.

Cassar los pobres menguados, dar a bever al sediento,

Ansí contra la luxuria avremos (tendremos) vencimiento.

 

     Al  santo sacramento del matrimonio  se acudía vestido con los implementos que protegen los muslos y las piernas (quijotes y canilleras) de los jinetes.; el novio llegaba a caballo a la iglesia.  El casamiento calmaba la sed del sediento de placer sexual,  y evitaba  el desear la mujer del prójimo.  Cervantes va más allá en el idealismo y decide mantener célibe y casto a Don Quijote, el que  logra vencer al  diablo y al mundo sin probar la carne.

    En octubre de 1979 el Ayuntamiento de Acapulco publica el libro Pinceladas poéticas, de Humberto Tejedo. Va una pincelada. El cura y el negro, pieza que bien pudiera incluirse en cualquier antología que  estudiara la  poesía juglaresca actual y su relación con el romancero medieval español.  Un fragmento con las mismas metáforas arciprésticas.

                 I                                                  II

Una vez me dijo el cura:                   -¡Arajo!- Le conteste

"Hijo, vives en pecado.                     (y perdón por el malhaya)

¿No ves que es locura                      -Por lo que me dice usté

andar siempre amancebado?            Está vez si que le falla.

Para usar mujer, procura                 Si un cristiano tiene sé

estar antes bien casado."                  bebe  ¨l´agua ´onde la jalla...

 

     IV.- ¿Qué nombre le pondremos, Matarili, lirilón?   Es habitual ver que en los dibujos que del Quijote se hacen, se le represente como a  un tipo larguirucho, con largas y delgadas piernas que sostienen a una cadera de considerables dimensiones.  Los caballeros de antaño protegían su cadera (coxa) con  una parte de su armadura llamada Cuja. Y como caballero se deriva de caballo fue común que un mismo vocablo se empleara para  describir partes del caballo, del caballero  o del arnés. Así, quixote -derivado del catalán cuixot (muslera)- era al mismo tiempo la parte del arnés que cubre y protege los muslos del caballero, a la vez que era la parte superior de las ancas de equinos,  cebras, mulas y burros. 

 Me imagino a Cervantes buscando el nombre de su personaje: Don Canillas, Don Musleras; no, no... Don Cujas, Don Cujano, No, no y no.   ¿Cómo se llamaba el tío de mi esposa? Ese que gustaba de las novelas de caballería...   Don Quijada Don Quesada Don Quijana. ¡Alonso Quijano! Eso es. El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha.  ¡Eureka!